GUÍA IMPRESCINDIBLE PARA VISITAR EL PARQUE NATURAL DEL ALTO TAJO
El Alto Tajo es ese lugar que nadie te dijo que tenías que visitar y cuando llegas, piensas:
«¿Esto existe? Y yo sin saberlo…»
Pues si, está entre Guadalajara y Cuenca, y aunque a priori no te suene muy exótico, el Alto Tajo es eso secreto que ya va siendo hora de que conozcas.
¿Arrancamos?

¿Dónde está el Alto Tajo?

El Parque Natural del Alto Tajo es uno de esos lugares que Castilla-La Mancha esconde como si fuera la receta del atascaburras de tu yaya.
Para ubicarlo en el mapa:
Primero mira al centro de España.
Luego localiza Castilla-La Mancha, esa gran llanura a la derecha.
Ahora busca el punto donde Cuenca y Guadalajara se dan la mano.
Justo ahí. Entre las dos aparece: 💥 El Alto Tajo.
Un territorio de cañones imposibles, ríos que se han pasado años esculpiendo curvas y bosques que huelen a desconexión real.
Está lo bastante cerca de Madrid para escaparte un finde,
lo bastante lejos del ruido para olvidarte del lunes,
y en el lugar exacto del mapa donde deberías poner:
“Shhhhh….no se lo digas a todo el mundo”.
Molina de Aragón: la puerta de entrada al Parque Natural del Alto Tajo

Para entrar al Parque Natural del Alto Tajo como se merece, nada mejor que hacerlo por Molina de Aragón.
Antes de sumergiros en hoces salvajes y rutas infinitas, parad un momento y mirad hacia arriba: ahí está el castillo-alcazaba de Molina, una de las fortalezas más grandes de la península.
Primero fue fortaleza musulmana, luego frontera ardiente entre cristianos y moros, y más tarde el símbolo de poder del Señorío de Molina, un mini-reino dentro del reino. Tan autónomo que incluso llegó a acuñar su propia moneda y a tener fueros propios, mientras el resto de Castilla se peleaba por la corona.
Vamos, que aquí se cuecen ocho siglos de historia, alianzas, traiciones y drama.
¿Lo mejor? Que todavía se puede pasear por las ruinas de sus murallas y torres.
CON UN PAR DE… MURALLAS BIEN PUESTAS.
En el siglo XIII, Doña Blanca de Molina, viuda del señor de estas tierras, defendió este castillo ella sola (bueno, con un ejército, pero ya me entendéis) frente al mismísimo rey Alfonso X “El Sabio", que quería hacerse con el control del territorio. Y la tipa no solo resistió, negoció a lo grande y mantuvo la independencia del señorío. Una reina sin corona, pero con un par de murallas muy bien puestas.
Dicen que su espíritu aún pasea entre las torres revisando que todo esté en orden y que ningún rey con aires de grandeza vuelva a tocar lo que es suyo. Así que ya sabéis, antes de lanzaros al Tajo, una reverencia a la señora del castillo que no queremos malentendidos...
Virgen de la Hoz: ni Arizona, ni Marte, esto es el Alto Tajo.


No es ninguna broma, la comarca de Molina-Alto Tajo fue declarada Geoparque por la UNESCO en 2014 y con más de 4.300 km2 es el más grande de la península y uno de los más extensos del mundo.
Y una de sus rutas imprescindibles es la que pasa por el Santuario de la Virgen de la Hoz, enclavado en un entorno espectacular, rodeado de formaciones rocosas de color rojizo que han sido moldeadas por la erosión durante millones de años .
Si queréis pasar entre rocas rojas, pasadizos naturales, miradores sobre el cañón del río Gallo y nombre como “El Tormo” o “La Ventana del Diablo”, os hemos preparado esta ruta irresistible 👉 RUTA DE WIKILOC AL RODENAL Y BARRANCO DE LA HOZ
.
PASTORES A LOS QUE SE LES APARECE LA VIRGEN: UN CLÁSICO.
Hace muchos años la Virgen se apareció entre estas rocas para proteger a unos pastores extraviados. Apareció en mitad de este paisaje salvaje, telúrico, brutal, y la Iglesia, ávida, levantó corriendo una ermita y se apropió del milagro.
¿El resultado? Un santuario barroco, precioso. Un negocio celestial en medio de un espectáculo geológico.
Y oye, no es de extrañar, al adentrarnos en estas formaciones rojizas, cualquiera puede pensar que algo divino anda rondando por aquí. La naturaleza nos ofrece auténticos milagros sin necesidad de sotanas.
Salto de Poveda y Laguna de Taravilla
«LA CASCADA MÁS BONITA DEL RÍO TAJO NO ES NATURAL «


El salto de Poveda es otra de las joyas del Alto Tajo: cañones fluviales, formaciones de arenisca y una biodiversidad desbordante nos acompañan por esta ruta que no podéis perderos 👉 RUTA CIRCULAR AL SALTO DE POVEDA Y LAGUNA DE TARAVILLA.
La ruta comienza junto al puente de Poveda de la Sierra, aquí el Tajo todavía no sabe que va a ser el más largo de la península. También pasaremos por la laguna de Taravilla un humedal de origen kárstico *represado por tobas, considerado uno de los más importantes del Alto Tajo. Y aunque invita a bañarse, en cuanto metes un dedo del pie en el agua, te das cuenta de que no es una laguna apta para el baño, sino para bautizos vikingos. Pero sin duda, el tramo más espectacular es cuando la cascada aparece entre el pinar cayendo con fuerza. Solo falta el tío que se lanza en ese anuncio de colonia que os viene a la mente. Por poner una pega…
* Para los que no somos geólogos. Las tobas son rocas formadas por la acumulación de carbonato cálcico que precipita del agua (como la cal de la ducha , pero a lo bestia y bonito). Con el tiempo, estas tobas pueden formar barreras naturales que represan el agua, creando lagunas o pequeñas cascadas. Mucho mejor ¿no?
LA CASCADA ES UN FAKE.
Vayamos por partes.
El Salto de Poveda es una imponente cascada de aproximadamente 20 m de altura. Pero esta cascada surgió por el colapso de una antigua presa hidroeléctrica que nunca llegó a entrar en funcionamiento debido a filtraciones en su estructura. Durante nuestra ruta también pasaremos por las casas del Salto, las antiguas instalaciones de la central hidroeléctrica.
Ruta del río Cabrillas
“PERFECTO PARA PERDERSE UN RATO POR EL BOSQUE”.


Durante siglos, el valle del río Cabrillas no fue el paraíso verde que veis ahora. Esta era una zona explotada intensamente para leña y carbón vegetal. Muchos de los pueblos cercanos (como Terzaga, Villar de Cobeta o Tielmes) sobrevivieron a base de cortar, quemar y vender la madera del bosque.
Pero en los años 50 y 60, con la despoblación rural y el éxodo a la ciudad, los caminos se cerraron, las mulas desaparecieron… y el bosque recuperó su espacio. Lo curioso es que muchas de estas hayas y abedules son descendientes de los pocos árboles que quedaron resistiendo, escondidos en barrancos imposibles de talar. Así que no olvidéis que cuando caminéis por este sendero, estáis literalmente pisando una historia de resistencia natural.
Y atravesando este paisaje, se cuela el río Cabrillas, como un susurro. A veces se esconde bajo la tierra. A veces aparece como si nada, haciendo su vida, ignorándonos por completo.
Para venir a comprobarlo, solo tenéis que descargaros nuestra ruta de Wikiloc 👉 RUTA CIRCULAR DEL RÍO CABRILLAS.
Barranco del Horcajo: la garganta salvaje que no quiere ser descubierta


No es la más famosa, ni la más cómoda, pero sí una de las más solitarias y sensoriales. Por eso esta ruta nos gusta tanto.
El sendero arranca desde Peralejos de las Truchas y se adentra en una garganta profunda y escarpada, tallada por el arroyo del Horcajo, un afluente del Tajo, con complejo de arquitecto renacentista. Nos acompañan sabinas, pinos y buitres leonados sobrevuelan nuestras cabezas (como si apostaran que no vamos a llegar al final). Y a pesar de no cruzarnos con nadie, tenemos la sensación de que varios ojos nos miran desde el interior del bosque.
Si hacéis esta ruta 👉 RUTA DESCARGABLE DEL BARRANCO DEL HORCAJO y tenéis la misma sensación, contádnoslo en los comentarios. A ver si vamos a ser solamente nosotros los raros…
Chequilla y la ruta por las piedras rojas.


«¡CHEQUILLAAAAA!
Por la mañana yo me levanto y voy corriendo desde mi cama…»
Perdón. Ya vuelvo. Será el efecto alucinógeno de las piedras de este pueblo…
Si el Alto Tajo tuviera una fase psicodélica, se llamaría Chequilla. Un pueblo diminuto rodeado por formaciones rocosas alucinantes, rojizas, redondeadas, enormes y de aspecto irreal.
La Ruta de las Piedras Rojas nos adentra en estas formas caprichosas: setas colosales, tótems erosionados por el viento, pasillos naturales y plataformas que parecen diseñadas para celebrar rituales secretos o como escondites mágicos. Todo con un color rojizo que cambia con la luz del día y las leyendas que os contarán los locales…
Para dejar volar vuestra imaginación es 👉 RUTA CIRCULAR POR LAS PIEDRAS ROJAS DE CHEQUILLA
OJALÁ TODAS LAS PLAZAS DE TOROS FUERAN ASÍ.
En Chequilla, hasta la plaza de toros es rara.
Sin gradas, sin sangre, sin burladero.
Aquí aprovechan un anfiteatro natural entre formaciones rocosas para actividades culturales.
Aquí no se lidia nada. Se representan obras de teatro, lectura poéticas o charlas sobre cómo la cultura también se puede celebrar sin hacer sufrir a nadie. Y eso, en un lugar tan ancestral, se siente casi revolucionario.
La cascada de Aguaspeña: la más curiosa del Alto Tajo
«LA CASCADA QUE NO QUIERE SER UNA CASCADA»

Nos dirigimos a la hermana mayor de Chequilla: Checa para ver una de las cascadas más raras que hemso visto en nuestra vida.
Aguaspeña es uno de los grandes hits geológicos del Alto Tajo: una roca tobácea que sigue “fabricándose” poco a poco gracias a su relación tóxica pero constante con el agua calcárea. El agua cae, la roca crece y el musgo aprovecha para mudarse sin pedir permiso.
Si sigues la pasarela de madera (tranqui, no es una expedición), te plantas ante una pequeña cueva de unos 25 metros, esculpida a base de paciencia, agua y miles de años de erosión. Dentro hay estalactitas, estalagmitas y varias estancias semi excavadas a las que se entra sin necesidad de linterna, casco ni valentía extrema. El camino sigue por una senda estrechita que te lleva hasta la parte alta de la cascada, donde nace el río Genitores, que sí, suena importante.
¿Logística? Fácil: parking tanto al inicio del camino de San Sebastián como en la entrada a Aguaspeña. Y arriba, por si tanta maravilla abre el apetito, hay zona de pícnic. Porque la naturaleza se disfruta mejor con bocata.
¿Y POR QUÉ ES TAN ESPECIAL AGUASPEÑA?
- Una cascada tobácea en crecimiento. Es una de las pocas formaciones de toba en crecimiento activo, lo que la convierte en un laboratorio natural para observar procesos geológicos en tiempo real (Y como ya habéis pasado por el salto de Poveda, sabéis lo que es un toba). Se estima que se forman unos cuatro centímetros de toba al año, lo que significa que esta formación no existía hace apenas dos mil años .
- Agua + vegetación = simbiosis mágica. La humedad constante favorece la aparición de musgo y líquenes. Así que la cascada no cae en caída libre, sino que se desliza y resbala por una alfombra verde.
- Un microclima propio. Fresquito, húmedo y sombrío. Un lugar VIP para que el agua se quede más tiempo y crezcan especies muy delicadas.
- Cambiante y caprichosa. Su caudal depende muchísimo de las lluvias, así que puedes encontrártela abundante y espectacular, o mínima y casi invisible, lo que la convierte en una cascada de “carácter difícil”. Pero eso también forma parte de su rareza: nunca es igual dos veces.
Ruta a la Laguna de Salobreja
«LA NATURALEZA SABE HACER PRESAS SIN NECESIDAD DE INGENIEROS”.

Vamos a ponerle el broche final a este viaje con la ruta 👉 RUTA CIRCULAR A LA LAGUNA DE SALOBREJA.
Un paseo circular que pasa por el humedal kárstico de Salobreja. Un lugar especial porque está represado por tobas (otra vez las famosas tobas del Alto Tajo). Vamos que se quedó atrapada en el fondo de una gran dolina, asentada sobre un sustrato de arcillas, sales y yesos del keuper, lo que impide que la filtración de agua y le confiere una salinidad característica.
Así que si, la naturaleza hace presas sin necesidad de ingenieros.
YESOS DEL KEUPER.
¿Qué narices es eso?
Resumiendo mucho y de una manera muy sencilla, los yesos del Keuper son rocas del Triásico formadas por antiguos mares interiores. Se disuelven fácilmente, por eso crean paisajes muy erosionados y caprichosos con ese rollo de paisaje extraterrestre que tanto nos gusta.
FINAL DEL VIAJE… ¿O EL PRINCIPIO DE VUESTRA PRÓXIMA AVENTURA?
Después de tanto barranco escondido, cascada dicreta, laguna mística y formaciones rocosas alucinógenas, sólo hay una conclusión posible: el Barranco del Río Dulce y el Alto Tajo nos hace preguntarnos “¿Cómo puede estar esto aquí y no ser famoso?”
Si os habéis quedado con ganas de más (que seguro que si), no os preocupéis porque el Alto Tajo todavía guarda secretos esperando a que los desveléis.
Y ahora viene lo importante:
Contadnos en los comentarios cuál ha sido vuestro rincón favorito.
¿Tenéis alguna anécdota para compartir? ¿Se os ha aparecido la virgen como a los pastores de La Hoz? Nos morimos por saberlo.
¿Os habéis perdido recorriendo algún barranco y sobrevivido para contarlo?
Lo queremos leer TODO.



