LO MEJOR DE POSETS-MALADETA
Hasta 13 glaciares decoran los macizos de Posets, Perdiguero y Maladeta y no es de extrañar porque, aquí se concentra el mayor número de tresmiles de los Pirineos, con el Aneto (3.404 m. ) como punta de lanza. El pico más alto de la cordillera es ahora y lo ha sido siempre un gran aliciente.

¿Dónde está el Parque Natural Posets-Maladeta?

El Parque Natural de Posets-Maladeta está en extremo oriental del Pirineo oscense y es una auténtica joya para los amantes de la montaña. Se extiende por tres grandes valles, de oeste a este:
- Valle de Chistau: valle aislado y zonas remotas donde parece que el reloj se ha detenido
- Valle de Benasque: el más visitado
- Valle de Barrabés: otro remanso de paz para desconectar de las rutas más turísticas de Benasque.
Como guinda del pastel, este parque natural cuenta con un festival de cumbres de más de 3.000 metros, con el Aneto coronando el conjunto como el rey absoluto (3.404 m), seguido del Posets (3.375 m) y otras decenas de tresmiles que hacen que cualquier caminata o ascensión sea épica.
Esto es montaña en estado puro: glaciares, lagos glaciares, cascadas, bosques de altura y praderas infinitas que parecen diseñadas solo para los que quieren perderse… pero bien.
🚗 ACCESOS PRINCIPALES
- Para acceder al Valle de Chistau. Si venimos de Añisclo-Escuaín-Pineta, lo más fácil es tomar la carretera comarcal A-138 desde Aínsa que se dirige hacia el túnel de Bielsa.
- Para acceder al Valle de Benasque. Si venimos de Graus, capital de la comarca de Ribagorza, lo más fácil es continuar por la carretera N-260 que se dirige a Benasque, y a la altura de Castejón de SOS continuamos por la A-139.
- Para acceder al Valle de Barrabés. El más oriental de los valles, tomamos la carretera N-230 que viene del vecino Valle de Arán.
CONGOSTO DE LA INCLUSA
La carretera A-138 que se dirige hacia el túnel de Bielsa atraviesa el Congosto de la Inclusa, una zona estrecha de altas paredes donde para abrirse paso hubo que excavar diversos túneles en la roca.
Dicen que hasta la construcción de la carretera, las gentes del valle cruzaban por este lugar angosto rezando en voz alta para acallar el rugir de las aguas bravas del Cinqueta que tronaban un poco más abajo.
Los imprescindibles de Posets-Maladeta

En el Parque Natural de Posets-Maladeta no hay un solo rincón que no merezca la pena: desde el Aneto, la cumbre más alta de los Pirineos, hasta el Posets, su compañero de aventuras menos masificado pero igual de épico; pasando por la subida al Salvaguardia, uno de los mejores miradores al techo de los Pirineos; por el Forau d’Aigüalluts, donde el agua desaparece y reaparece como por arte de magia; y por la constelación de lagos glaciares como el Ibón de Plan.
Hasta 13 glaciares luchan cada año por no acabar desapareciendo por los estragos del cambio climático.
Cada paso es un espectáculo y si vienes preparado, Posets-Maladeta te asegura aventura, emoción y esa sensación OYMT de “vale, esto sí que merece la pena”.
Ibón de Plan por el Valle de Chistau

La Bal de Chistau era un territorio inaccesible hasta la época moderna. No es para menos. Sus límites orográficos están formados por cimas superiores a los tres mil metros, con el macizo de Posets en lo más alto. Sus 3375 metros hacen que sea la segunda cima más alta del Pirineo.
Y es aquí donde esas montañas ejercen a veces de reloj. En este macizo se alzan cuatro cumbres con nombres de horas.
De este a oeste se elevan la Peña las Diez, Peña las Once, Peña Mediodía y Peña la Una, respectivamente. Desde Chisten (Gistaín), mirando hacia el sur, se puede observar cómo el sol evoluciona colocándose cada hora sobre su peña correspondiente.
De esta forma, es posible saber la hora exacta a lo largo de la mañana sin consultar el reloj.
El Ibón de Plan, conocido también como Basa de la Mora, se sitúa al pie de la Peña Mediodía y Peña las Once, si salimos a buena hora, puede que veamos cómo se posa el sol “a su hora” en alguna de estas cumbres.
Si queréis descubrirlo os proponemos 👉 una ruta fácil, sencilla y para toda la familia al Ibón de Plan.
ESTE PARAJE TAMBIÉN TIENE SU LEYENDA
Si hay un rincón que encarna la magia de la que presume la provincia de Huesca, este sitio es sin lugar a dudas el IBÓN DE PLAN (O de la Basa de la Mora).
Las abuelas de Saravillo tañía cuentan junto al fogaril durante las largas tardes de invierno que, quienes suban al ibón durante la noche del solsticio de verano, justo antes de la salida del sol, podrán ver a una joven doncella árabe surgiendo en todo su esplendor sobre las aguas, danzando vestida de pies a cabeza con culebras de colores, oro, joyas y diamantes. Dicen que es una princesa mora que se refugió en estas montañas para huir de las guerras entre su gente y los cristianos y encontró refugio en este palacio de suelo de cristal y techo de estrellas.
Bordas de Viadós: al pie del macizo de Posets

En una curva entre San Juan de Plan y Gistaín de donde parte un desvío señalizado al refugio y las bordas de Viadós. Mejor dejar el coche e ir andando para entrar en el parque natural Posets-Maladeta, uno de los mejores espacios naturales protegidos de alta montaña y disfrutar de una especie de postal Suiza en pleno Pirineo aragonés . Prados y 18 “granjas” pastoriles nos esperan al final de una mala pista forestal de 12 km, ahí donde nace el río Cinqueta y surca el Valle de Chistau.
BORDAS DE VIADÓS DESDE EL PUENTE DE LOS PECADORES.
INICIO: En la carretera entre San Juan de Plan Y Gistaín nace una senda que baja en cinco minutos al puente de los Pecadores.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA: Ahí, entre tilos monumentales, se cruza el río Cinqueta. Al otro lado, la senda serpentea por la margen izquierda del valle hasta llegar al puente del Molino, que ya te hace sentir explorador de montaña de los de película. Desde allí, la ruta sigue por la pista de la Ribera de Gistaín en dirección a Viadós; cuando llegas al tercer puente, el del Hospital, toca continuar por una senda amplia que siempre va por la margen izquierda, hasta el refugio libre de Es Plans, justo frente al campamento de Virgen Blanca. Y si crees que eso es todo… espera a subir un poco más: aparecen las bordas de Viadós, un conjunto de granjas pastoriles de gran interés etnográfico situadas al pie del Posets, rodeadas de prados y bosques de montaña, que aún conservan su cubierta primitiva de gruesas lajas de pizarra, como diciendo “sí, hemos visto pasar siglos de montañeros y seguimos aquí, firmes y fotogénicas”.
DESNIVEL: 520 m
DISTANCIA: 10 kilómetros. Sólo ida. Hay que volver, así que otros 10 kms.
DIFICULTAD: Media por la distancia, pero chachi porque evitamos meter el coche por lugares donde reina la tranquilidad.
Aneto: el rey de los Pirineos

El Aneto, con 3404 m de altitud, es el pico más alto de los Pirineos, el techo de esta cordillera.
Situado en la Ribagorza aragonesa, en la cabecera del valle de Benasque, solo él se enseñorea por encima de este bello reino de nieves, glaciares, ibones, nudo de crestas y otras cimas vecinas que igualmente superan los 3000 m como pueden ser la Maladeta, el Tempestades o el pico Rusell.
Durante mucho tiempo se pensó que todo esto eran unos “Montes Malditos», improductivos, sin hierba que pastar, sin tierra que cultivar, con grandes rocas que parecían ser un rebaño petrificado a causa de una maldición celestial. Pero hace dos siglos, la prominente Tuca del Aneto se tornaría, por el contrario, en un picacho objeto de deseo y, de hecho, pese a su dificultad alpinista, se trata, sin duda, de la montaña más que más ascensiones registra en la cordillera pirenaica.
Esto es el Pirineo auténticamente salvaje, sin artificio. Con cimas muy elevadas, defendido por los últimos reductos glaciares, con plantas que suben muy alto (solo cinco especies descritas en la misma cima), con sarríos, armiños, perdices treparriscos… y con un nuevo lago glaciar que el deshielo nos ha dejado como premio de consolación tras la acelerada fusión de la masa de hielo: el Ibón del Aneto, justo debajo del Collado Maldito, a 3100 m de altitud.
EL PASO DE MAHOMA
Antes de llegar a la cima de la montaña más alta del Pirineo los montañeros tienen que atravesar forzosamente el famoso “Paso o Puente de Mahoma”, denominado así en referencia a una leyenda musulmana que asegura que el acceso hasta el paraíso es tan estrecho como el filo de una cita cimitarra. Decían las instituciones árabes que "una vez emitido el juicio, los hombres pasan por el puente, más fino que un cabello y más afilado que un sable. Los buenos lo atraviesan a la velocidad del relámpago; los réprobos, caen al infierno”.
Pico Salvaguardia: el mirador del Aneto


Y como, de momento, no queremos tentar a la suerte pasando la peligrosa arista que separa el glaciar de la cumbre del Aneto nos vamos a realizar otras ascensión: la del Salvaguardia, uno de los picos más agradecidos en cuanto a vistas se refiere del Pirineo de Huesca.
El Salvaguardia o Tuca Cabellut, con 2738mts de altitud queda situado en la cabecera del Valle e Benasque. Desde su prominente cima y estratégica situación podremos disfrutar, entre otras, de envidiables panorámicas de los macizos más altos de Pirineos.
RUTA CIRCULAR AL SALVAGUARDIA
INICIO: En el aparcamiento de Llanos del Hospital, siguiendo las marcas verdes de doble tono hacia el fondo del valle.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA: Pasamos muy cerca del Hotel Hospital de Benasque, dejándolo a nuestra derecha, mientras el río Esera nos acompaña. La primera pasarela de madera nos da la bienvenida y, poco a poco, el Salvaguardia empieza a mostrar su perfil. Nos topamos con algunas marcas del GR (blanco-rojo), que dejamos atrás cuando llegamos a un cruce de senderos con un panel que parece decirnos: “Elige tu propia aventura”. Hacia la derecha el GR sigue su camino, hacia la Besurta y el Forau d’Aigüalluts, que dejaremos para la bajada; hacia la izquierda, Portillón de Benasque y Salvaguardia, nuestro objetivo, claro.
Al unirnos al curso de la Canal de Peña Blanca, la cosa se pone seria: el desnivel aumenta, pero los amplios zig-zag lo hacen algo más llevadero. Llegamos a un rellano con otro cruce de sendas, que será nuestro punto de referencia para el regreso, mientras el macizo de la Maladeta nos vigila imponente como diciendo “bienvenidos a mi reino”.
Subiendo, parece que la cima está a tiro, pero todavía queda un último esfuerzo. Nos desviamos unos metros hasta el Portillón de Benasque y, desde allí, contemplamos los lagos de Boums y el refugio Benasque, en tierras francesas. Volvemos al sendero principal, seguimos ascendiendo y pasamos algunas placas donde hay que poner atención, además de un tramo equipado con pasamanos de cable de acero que nos da seguridad y un poco de emoción extra.
Cuando llegamos a la cima del Salvaguardia (2.738 m), todo cobra sentido: las vistas son espectaculares, con el Posets, el Perdiguero y Aneto de fondo, y los lagos franceses brillando bajo el sol. Selfie obligatorio, momento OYMT asegurado.
LA VUELTA CIRCULAR: El descenso nos devuelve al rellano del que partimos, y continuamos por el GR hacia el sureste, disfrutando de vistas abiertas del valle mientras las piernas comienzan a recordar que habían trabajado un poco más de lo habitual. Al llegar a otro cruce, tenemos la opción de acortar la ruta, pero nosotros preferimos bajar por la izquierda hasta la carretera que nos guía a Besurta, ideal para un descanso, reponer fuerzas y, por qué no, una “o más” merecida(s) cerveza(s).
Desde la Besurta seguimos un sendero hacia el oeste que desciende entre pinos hasta el Plan d’Están Dalt, pasando por la cabaña y los pequeños ibones que parecen joyas escondidas del valle. Finalmente retomamos el GR que dejamos antes y cerramos el círculo volviendo al parking, con esa sensación OYMT de haber vivido una ruta completa.
DESNIVEL: 1.060 m
DISTANCIA: 16 kilómetros.
DIFICULTAD: Media.Cruzaremos algún tramo inclinado de roca en losa, donde un resbalón con lluvia puede darte un buen susto, y un paso un poco más expuesto equipado con pasamanos de cable de acero. No es nada técnico en condiciones normales.
IMPRESCINDIBLE: Hidratación. Lleva suficiente agua, aunque si sobrevives a la subida y la bajada, en el pequeño bar de la Besurta te puedes dar el premio que mereces.
Forau d´Aigüalluts: magia en Posets-Maladeta

El Forau d´ Aigüalluts es una cueva subterránea con el techo derrumbado, producida por la erosión del agua.
Por esta oquedad se filtra el agua que llega de la cascada que visitaremos en esta excursión, un caudal proveniente del deshielo del Aneto.
Lo curioso del caso es que el agua desaparece cuando entra en la cueva. No alimenta el río Esera ni recorre el valle de Benasque, sino que reaparecen en la ladera norte.
La excepcional configuración de las galerías subterráneas hace que las aguas de Aigüalluts reaparezcan en el valle catalán de Arán (concretamente en la cascada Uelhs Deth Jòeu), tras recorrer 4 km y salvar 600 m de desnivel bajo tierra, pasando de una ladera a otra por conductos secretos. De esta forma, contradiciendo a la lógica, el agua del deshielo del Aneto acaba fundiéndose con el caudal del río carona y desembocando cerca de Burdeos.
Este fenómeno no es el único aliciente de esta sencilla ruta de montaña. El Plan de Aigüalluts, situado sobre la cascada del mismo nombre, merece por sí solo la visita.
RUTA CIRCULAR AL SALVAGUARDIA
INICIO: En Plan de Besurta (1.905 m), al que se accede por la pista que conduce al Hospital de Benasque, edificio construido hace ocho siglos y transformado en un moderno hotel.
⚠️ En verano, la carretera hacia la Besurta está restringida el tráfico, por lo que no hay más remedio que acceder a pie hasta allí desde el hospital de Benasque (unos 50 minutos de caminata y 145 m de desnivel) o mediante los autobuses que salen cada media hora de las proximidades del hospital.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA: Una vez en la Besurta, un cartel situado al fondo del aparcamiento nos indica el camino. Los primeros 15 minutos de marcha coinciden con el sendero que sube al refugio de la Renclusa. En el momento que llega la bifurcación, cogemos el camino de la izquierda que culmina un pequeño Collado. Solo tenemos que seguir la senda para encontrarnos, primero, con el Forau y, posteriormente, con la cascada. Esta caída de agua se descuelga del Plan de Aigüalluts, a 2090 m, y desde la preciosa pradera podemos ver el glaciar de la Aneto.
DESNIVEL: 200 m
TIEMPO: Aproximadamente 1h 15 min (ida).
DIFICULTAD: Fácil. No hay excusas.
Benasque: la capital de Posets-Maladeta

Benasque es diferente
Y no lo decimos porque sí.
La capital del valle es uno de los pueblos más ricos y prósperos de Aragón, y no solo en dinero, sino en vida, movimiento y ganas de comerse el mundo. De hecho, encabeza el ranking de las poblaciones oscenses que más han crecido, junto a Aínsa (en el cañón y gargantas de Añisclo-Escuaín- Pineta) y Sallent de Gállego (en el Valle de Tena).
Su edad media no llega a los 40 años y en la última década ha duplicado prácticamente su población.
Casualidad no es: el turismo tiene mucho que ver.
Benasque es, directamente, la localidad con más actividad turística del Pirineo oscense. En invierno manda el esquí, en verano el montañismo… y el resto del año, la excusa perfecta para volver “solo un finde más”.
Por su oficina de turismo pasa medio mundo con mochila, bastones o botas nuevas delas que hacen ampollas.
Pero ojo, que Benasque no es solo deporte, terrazas y ropa técnica cara.
Aquí se conserva un pequeño tesoro llamado patués, una lengua con influencias aragonesas, catalanas, castellanas y propias, que hoy se estudia y se protege como se merece.
Y si quieres ver el Benasque de verdad, toca alejarse un poco de la parte moderna, esa donde mandan los apartamentos nuevos y los comercios brillantes.
El casco antiguo es otra historia: escudos heráldicos por las fachadas, restos renacentistas, arcadas góticas y edificios con más siglos que tu árbol genealógico.
La Casa Juste llama la atención sin pedir permiso, con su torre de 18 metros coronada por almenas. La Casa Faure no se queda atrás, con su torre y su tejado de pizarra a cuatro vertientes, muy elegante ella. El Palacio de los Condes de Ribagorza, del siglo XVI, impone respeto solo con mirarlo. Y la iglesia de Santa María, dedicada a San Marcial, mezcla estilos del románico al gótico como quien mezcla ingredientes… y acierta.
En resumen: Benasque no es solo un campamento base para subir montañas. Es un pueblo con historia, carácter y ese algo especial que hace que vengas por una ruta… y acabes quedándote por el ambiente.
En resumen…
Da igual si vienes a conquistar tresmiles, a perderte entre lagos imposibles, a flipar con glaciares que aún resisten o simplemente a caminar sin prisa por valles que parecen sacados de otro planeta, el Parque Natural de Posets-Maladeta te invita a preparar la mochila, afinar las piernas y venir a comprobar por qué este rincón del Pirineo engancha más que el wifi gratis.
Ven a descubrirlo y cuéntanos tu experiencia en comentarios.



