Visita Chillida Leku: el museo de Eduardo Chillida donde paseas entre arte, historia y árboles centenarios


Chillida Leku: una utopia hecha realidad


«Un día soñé una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y la gente caminara entre ellas como por un bosque”.

Eduardo Chillida

Caminar entre las esculturas en Chillida Leku
Caminar entre las esculturas en Chillida Leku

¿Por qué merece la pena visitar Chillida Leku?

solo
El Baserri Zabalaga es solo una parte del Museo Chillida Leku
Una de las esculturas de Chillida de la serie Harri, Lurra, Huts
Una de las esculturas de Chillida de la serie Harri, Lurra, Huts

Si pensabas que un museo era solo cuatro paredes y un montón de carteles aburridos, prepárate: Chillida Leku es otra liga.

Aquí se recorre toda la trayectoria del gran escultor donostiarra.

Se pueden contemplar sus obras entre robles, hayas y magnolios, así como el interior que él mismo construyó.

Esto no es solo arte, es una utopía hecha realidad, donde piedra, tierra y vacío tienen conversación propia.

La vida y locura creativa de Eduardo Chillida

«Zuhaitz baten modukoa naiz: sustraiak bere herrialdearen izanagatik, adarrak mundura zabalduta dauzkana”

Eduardo Chillida.

“Soy como un árbol: con las raíces en mi tierra y las ramas extendidas al mundo”.

Chillida frente a su escultura “Forma”. Foto: Arturo Delgado
Chillida frente a su escultura “Forma”. Foto: Arturo Delgado

Eduardo Chillida, nacido en 1924 en Donostia (Gipuzkoa), fue un escultor que hablaba con los materiales.

Hierro, piedra y tierra eran su lenguaje secreto. Con exposiciones por todo el mundo, desde la Bienal de Venecia hasta Chicago y Basilea, Chillida buscó siempre el espacio y la forma, huyendo de la imitación de la naturaleza y creando su propio universo.

Su primera obra abstracta, ILARIK, marcó el inicio de una trayectoria donde cada escultura planteaba un reto espacial distinto. Y sí, además de premios y condecoraciones, Chillida soñó con un lugar donde sus obras pudieran convivir con la naturaleza… así nació Chillida Leku.

Así se definía el escultor vasco Eduardo Chillida “como un árbol, con las raíces en su tierra y las ramas extendidas al mundo”.

Y es que a lo largo de su vida, además de recoger infinidad de premios y condecoraciones, Chillida participó en centenares de exposiciones alrededor del mundo entero. Por ejemplo, la Bienal de Venecia (1958), el premio Carnegie (1965) o el Rembrandt (1975).

UN RESUMEN (SUPER RESUMIDO) DE LA TRAYECTORIA DE CHILLIDA.
- 10 de enero de 1924. Nace Eduardo Chillida en Donostia.
- Estudia varios años en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSAM) sin completar el ciclo formativo como arquitecto, y continua una formación centrada en la escultura y el dibujo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
- Sus primeras esculturas son obras figurativas, como torsos humanos donde el punto de partida es la escultura griega arcaica.
- Poco a poco empieza a modelar formas más abstractas.
- Alrededor de 1951, comienza a trabajar en Hernani en una fragua, donde el hierro introduce un cambio fundamental en su trayectoria.
- Huye de la imitación de la naturaleza y va en busca de la creación e invención. Cada una de sus obras plantea un problema espacial que trata de resolver con la ayuda del material, según las características o propiedades del mismo. Y así nace ILARIK (Piedra Funeraria) su primera obra abstracta.
- El resto, ya lo conocéis:El Peine del Viento (Donostia), las puertas del Santuario de Arantzazu (Oñati), Gure Aitaren Etxea (Gernika-Lumo), Alrededor del Vacío I (Bilbo), Alrededor del Vacío II (Chicago, EEUU), Alrededor del Vacío IV (Basilea, Suiza), Proyecto Rumor de límites IX (Houston, EEUU), Lugar de encuentros II (Madrid), Elogio de la arquitectura III (Mannhein, Alemania), y un largo etcétera.
- Fallece el 19 de agosto de 2002.

Chillida Leku: un sueño hecho museo

Esculturas de Chillida junto al baserri Zabalaga
Esculturas de Chillida junto al baserri Zabalaga
Eduardo Chillida reconstruyó el caserío Zabalaga
Eduardo Chillida reconstruyó el caserío Zabalaga

En los años 80, Chillida y su mujer Pilar Belzunce compraron el caserío Zabalaga en Hernani.

Su idea era clara: no un museo tradicional, sino un espacio donde arte y naturaleza se dieran la mano, y donde cada obra pudiera descansar y, a la vez, desafiar al visitante.

El museo abrió sus puertas en 2000, dos años antes de su fallecimiento, y desde entonces es un lugar donde caminar entre esculturas es como pasear por un bosque mágico.

«El proyecto lo voy a llevar a cabo, pero no sé cuando. He empezado a guardar obras, pero este maravilloso caserío no será un museo, sino la señal de que soy de aquí. No quiero que sea una reconstrucción, la dejaré invariable y segura tal y como está, para llenarla de una estructura contemporánea: quiero que refleje el presente y el pasado”.

Eduardo Chillida

Harri, Lurra, Huts: los 3 mandamientos de Chillida

Harri (Piedra)- Chillida Leku - open your mind traveling
Harri (Piedra)
Lurra (Tierra)-Chillida Leku-open your mind traveling
Lurra (Tierra)
Huts (Vacío) - Chillida Leku— open your mind traveling
Huts (Vacío)

Harri, lurra, Huts son las palabras escogidas por Eduardo Chillida para nombrar sus esculturas.

Con ellas, Chillida nos deja claro que piedra, tierra y vacío no son simples materiales: son las piezas del juego con las que construye su universo escultórico.

HARRI-ORRI-AR. UN JUEGO DE NIÑOS.
El título HARRI-LURRA-HUTS alude al juego piedra-papel-tijera.
En euskera se dice “HARRI-ORRI-AR”. La piedra gana a las tijeras porque las machaca. Las tijeras al papel porque lo cortan y el papel a la piedra porque la envuelve. El juego se practica en muchos países. En Japón, por ejemplo se conoce como JAN-KEN-PON y en Brasil, CA-CHI-PUN.
Este juego de palabras vibrantes, sonoras, remiten, por lo tanto, a que la elección de cada material está condicionada por su capacidad de transformación, donde la tierra, y especialmente, la piedra acogen el vacío en su interior.

Harri: la piedra

Esculturas de Chillida de granito rosa de India
Esculturas de Chillida de granito rosa de India

La piedra es un material que requiere tener las ideas claras antes de trabajo porque una vez que comienzas a trabajar ya no se puede corregir. Por eso el escultor tiene que estar muy atento y concentrado en lo que va sucediendo. “Yo hablo con las piedras cuando trabajo con ellas. Les pregunto ¿qué quieres que te haga?»

Eduardo Chillida

¿SABÍAS QUE…?
El granito que Chillida emplea para las series HARRI, LO PROFUNDO ES EL AIRE y ESCUCHANDO LA PIEDRA es un granito rosa procedente de India.
El artista lo elige por sus cualidades estéticas.
💡 Cuando estés frente a ellas, Observa las tonalidades de las obras con detenimiento.

Lurra: la tierra

Aunque las obras más famosas de Chillida están hechas en acero, la cerámica también se encuentra entre sus materiales de creación
Aunque las obras más famosas de Chillida están hechas en acero, la cerámica también se encuentra entre sus materiales de creación

Cuando Chillida se inició en las tierras, le preguntaron en qué estaba trabajando, a lo cual respondió que estaba haciendo algo “entre el pan y el ladrillo”.

En los años 70 empezó a trabajar la tierra chalota en Saint-Paul-de-Vence, con el ceramista Hans Spinner. En ese momento, se reconcilió con la tierra, el material usado en la antigüedad por todas las civilizaciones.

¿SABÍAS QUE…?
Las esculturas de tierra se elaboran con gres. Contienen óxido de hierro y un 60% de chalota. La chalota es un material refractario que tiene una alta resistencia al fuego. Las denominadas “lurrak” se cuecen a 1.350°C, en un horno de leña con atmósfera reductora. Se suprime el oxigeno, lo cual transforma los óxidos metálicos y revela los colores específicos del metal.
Mientras los “óxidos”, las esculturas que contienen grafismo, se cuecen en horno eléctrico con atmósfera oxidante. Tras una primera cocción a 1.300°C, se aplica un diseño con oxido de cobre, en una segunda cocción a 1.120°C la pasta se impregna y se define el color final.

Huts: el vacío

Chillida Leku-open your mind traveling
El espacio vacío dentro de la obra es tan importante como el material que la rodea. Es como el silencio en una buena canción.

La visión del vacío de Chillida enlaza también con la tradicional mística, en la cual el vacío equivale al silencio, a la vibración muda, un modo de acercarse a lo inefable. La escultura sería entonces un camino para trascender hacia una experiencia espiritual.

¿SABÍAS QUE…?
A Chillida le interesaba la filosofía oriental. En su biblioteca personal guardaba varios libros sobre el tema. Su visión del vacío como un elemento vivo coincide con la filosofía de Lao Tse, quien afirmaba “la gran música es muda” o que “la gran forma no tiene contorno”. En su clásico Teo Te Ching encontramos reflexiones sobre el vacío como esta: “Moldeamos arcilla par hacer un jarro pero es en el espacio vacío donde reside la utilidad del jarro”.

Cómo llegar a Chillida Leku

Chillida Leku está en Hernani, a 10 km de Donostia-San Sebastián.

  • En coche 🚗:  Desde Donostia, toma la GI-20 y luego la GI-213 hacia Hernani. Hay parking gratuito junto al museo.
  • En transporte público 🚎: Autobuses Lurraldebus dirección Hernani, parada “Chillida Leku”.
  • Caminando🚶🏻‍♀️/En bici 🚲: Si te gusta la aventura y ganarte el txakoli, hay rutas verdes que conectan Donostia con Hernani y te regalan vistas de infarto.

Consejos prácticos para visitar Chillida Leku

Antes de lanzarte a filosofar con las piedras de Chillida, aquí van algunos tips viajeros para disfrutar el museo sin perderte nada:

HORARIOS
El museo abre todos los días de 10:00 a 17:00, excepto los martes y miércoles.

🎟️ COMPRA CON ANTELACIÓN 👉 LA ENTRADA AL CHILLIDA LEKU
Sobre todo en fines de semana o temporada alta. Chillida Leku se ha vuelto bastante popular y evitarás colas innecesarias.

👟 DEJA LOS TACONES EN CASA
Esto no es un museo de caminar cinco pasos y mirar un cuadro. Aquí vas a pasear entre esculturas gigantes, árboles y praderas. Tus pies te lo agradecerán.

🌳 TÓMATE TU TIEMPO
La gracia de este lugar es caminar sin prisa. Si vas corriendo, te pierdes la magia de cómo las esculturas cambian según desde dónde las mires.

📷 CÁMARA PREPARADA
Las esculturas de acero y piedra entre hayas, robles y magnolios crean fotografías brutales. Hay rincones muy instagramables.

HAZ UNA PARADA EN LA CAFETERÍA
El museo tiene restaurante/cafetería donde puedes tomarte algo después del paseo. Plan redondo: arte + naturaleza + café.

🌦️ MIRA EL TIEMPO ANTES DE IR
Gran parte del museo es exterior. Si te toca txirimiri, la experiencia cambia bastante… aunque tes parte del encanto vasco.

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