Hilma Af Klint: la pionera del arte abstracto
A pesar de ser la auténtica pionera del arte abstracto, las obras de Hilma af Klint permanecieron ocultas durante décadas por petición expresa de la artista. Alejadas del ojo público hasta que el mundo estuviera listo para entenderlas. Os contamos su historia, que es un viaje tan místico como vibrante.

Infancia y curiosidad sin frenos


Hilma nace en Estocolmo en 1862, una época en la que la curiosidad y la sed de conocimiento no eran cosa de chicas. A los 18 años, logra entrar en la Real Academia Sueca de las Artes, donde aprende retrato y paisaje, y se consolida como una de las estudiantes más brillantes.
Pero ojo: sigue quedando fuera de muchos grupos artísticos porque, según algunos señoros, el arte no era cosa de mujeres, que “deberían formar una familia” en lugar de revolucionar lienzos.

La búsqueda espiritual
La muerte de su hermana Hermina, con tan solo 10 años, marca un giro brutal. Hilma empieza a buscar respuestas más allá de la ciencia sobre la muerte, y en 1896 crea el grupo de mujeres DE FEM, para sesiones de meditación y espiritismo.
Es aquí donde el arte y lo místico se cruzan: Hilma empieza a canalizar los mensajes de sus guías espirituales en sus dibujos y pinturas.
La primera abstracción de la historia
Entre 1906 y 1912, crea 193 cuadros que forman la colección “Pinturas para el Templo”, considerada la primera serie de arte abstracto de la historia. Además, documenta todo en “Estudios de la vida espiritual”, un tomo de más de 2.000 páginas.
Hilma sabía que la sociedad no estaba lista para su obra. Por eso dejó escrito que sus cuadros permanecieran ocultos hasta dos décadas después de su muerte.
Legado y reconocimiento
Hilma fallece el 21 de octubre de 1944, y 20 años después, su sobrino Erik saca a la luz su obra.
Pero aún habría que esperar hasta 1986 para que se celebre la primera exposición dedicada a la artista.
Para esa época, pintores como Kandinsky son considerados como “los padres del arte abstracto”.
Un vistazo a la exposición
Hilma nos sumerge en formas que parecen tocar lo invisible, colores y geometrías que desafían las creencias. Es un paseo por la mente de alguien que no esperó permiso para crear, y que nos invita a dejarnos llevar, cambiar de ángulo, sentir y recordar la última anotación de su cuaderno personal:
“Te espera un misterioso servicio, pronto sabrás lo que se espera de ti.”

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