LO MEJOR DE LAS ISLAS LOFOTEN
Una vez leí que las Islas Lofoten ofrecían un «paisaje desbordante».
No sabía muy bien lo que quería decir esa afirmación hasta que he plantado mi culo junto al precipicio de Reinebringen y lo he entendido todo.

¿Cómo llegar a las Islas Lofoten?
Las Islas Lofoten son ese archipiélago noruego que vive por encima del Círculo Polar Ártico.
Montañas afiladas, pueblos pesqueros de postal y cero intención de pasar desapercibidas.
Cuatro islas principales Austvågøy, Vestvågøy, Flakstadøy y Moskenesøy unidas por puentes, túneles y una sola carretera, la E10: el Camino del Rey Olav V.
Una ruta, mil excusas para parar y mirar como si nunca hubieras visto el mundo antes.
Aquí el mar manda: arenque, bacalao y un ambiente marinero que no es decorado, es vida real. Y las míticas casas de madera de los pescadores, las «rorbuer y sjøhuser», ahora son alojamientos con encanto donde duermes como turista pero despiertas sintiéndote un poco vikingo.
✈️ PARA LLEGAR EN AVIÓN:
Llegar a las Islas Lofoten desde la Península Ibérica no es exactamente “me subo a un avión y listo”.
NO HAY VUELOS DIRECTOS, Lofoten se hace desear.
La ruta más clásica es volar a Oslo, la capital noruega, y desde ahí poner rumbo a Bodø. En Bodø empieza la parte romántica del viaje: ferry hasta las islas, con mar, viento y la sensación de estar entrando en otro mundo.
¿Que el ferry no es lo tuyo?
Tranqui, hay plan B.
Desde Oslo o Bodø puedes volar directamente a alguno de los pequeños aeropuertos repartidos por Lofoten, porque aquí hasta los aeropuertos son de tamaño boutique:
Leknes, en el oeste de las islas.
Svolvær, el autoproclamado capitán de las Lofoten.
Stokmarknes, al norte, discreto pero eficaz.
Narvik, el más lejano, al este, para los que disfrutan del “ya que estamos…”.
🚢 PARA LLEGAR EN BARCO
Hay un buen puñado de ferris que conectan el continente con las Islas Lofoten, porque llegar por mar aquí no es una opción secundaria, es parte del ritual.
Las rutas más habituales enlazan Bodø con Moskenes y Svolvær, en travesías de unas 4 o 5 horas que se pasan entre paisajes hipnóticos y la sensación de estar entrando en territorio especial.
Para organizarte te dejamos 👉 HORARIOS DE LOS FERRIS A LOFOTEN.
⚠️Importante detalle nórdico: los horarios de verano y de invierno no tienen nada que ver, y las rutas dependen bastante del humor del mar.
No es habitual que se cancelen, pero cuando el Ártico decide ponerse intenso, algunos trayectos simplemente desaparecen del mapa.
🚗 PARA LLEGAR EN COCHE
Si. Se puede llegar a las Islas Lofoten sin subirte a ningún ferry. Las islas están conectadas con el continente mediante puentes que parecen sacados de una peli nórdica de autor, así que todo el recorrido se puede hacer por carretera, con calma y muchas paradas no planificadas.
La gran protagonista es la E10, la única carretera que lo atraviesa todo y que conecta el continente con el último pueblo de las Lofoten, Å. Literalmente el final del camino.
Más allá ya solo queda el mar, el viento y la sensación de “hasta aquí hemos llegado… y ha merecido la pena”.
Nosotros elegimos esta opción porque veníamos desde Abisko, Suecia, y hacerlo por carretera era la forma más lógica y épica de continuar el viaje.
Además, íbamos en nuestra furgo La Mertxe, que no entiende de prisas ni de atajos, solo de rutas bonitas y planes improvisados.
Para continuar nuestra aventura, hacia el sur del país, tomamos un ferry en Moskenes 👉 HORARIOS DE LOS FERRIS DE LOFOTEN A BODØ .
Loa imprescindibles de Lofoten en el mapa
Aquí empieza el verdadero juego.
El mapa con los imprescindibles de las Islas Lofoten en verano,
Durante esta época del año, Lofoten se luce.
Hay luz casi infinita, carreteras que invitan a desviarse y rincones que se disfrutan sin prisas, como si el norte hubiera decidido ser generoso.
Este mapa no va de tachar sitios, va de dejarse llevar, elegir según el día, el tiempo y el humor del Ártico.
Guárdalo, míralo y úsalo como brújula flexible.
Porque en Lofoten, lo imprescindible casi siempre aparece cuando no lo estabas buscando.
Un pueblo de pescadores con mucho encanto: Svolvær

En Lofoten el paisaje se torna hostil, abrupto, cada cima puntiaguda desafía al caminante más valiente. Las carreteras serpenteantes que saltan de islote en islote hacen que las distancias se midan de una manera a la que no estamos acostumbrados.
Los pueblos pesqueros salpicados de casas rojas suspendidas en los acantilados nos hacen pensar que la palabra “pintoresco” se inventó expresamente para ellos y las playas de aspecto tropical engañan a los bañistas con sus frías, ¡que digo frías!, heladas, aguas de color turquesa. Así nos recibe Svolvæer, el primero de los pueblos de esta joya del Ártico.
Y como pasa muchas veces, la mejor manera de disfrutar del paisaje es cambiando la perspectiva. Por eso, te proponemos adentrarte en las frías aguas del Fiordo del Trol para disfrutar de este paisaje impresionante a bordo de un barco. Con un poco de suerte, las águilas marinas te acompañarán en este crucero 👉 TOUR POR EL TROLLFJORD DESDE SVOLVÆR

Y durante tu visita a Svolvær, no olvides acercarte a la Iglesia de Kavelvag. Se la conoce como “la Catedral de Lofoten” por sus dimensiones (es la segunda iglesia de madera más grande del país).
Fue construida en 1.898 para atender la gran afluencia de pescadores temporales que iban a la zona para la pesca, y su aforo es de 1.200 personas.
Las galerías de arte y el campo de fútbol de Hennisngsvær

Si hay un adjetivo que describe a la perfección los pueblos de Lofoten es “pintoresco”. Y Henningsvær puede que sea el más pintoresco de todos .
Sus tiendas de artistas locales que lucen orgullosas sus jerséis hechos a mano con la mejor de las lanas de Lofoten, sus galerías de arte que exponen piezas de cerámica, pinturas, ebanistería… la Fábrica de caviar, que bien merece una visita o sus cafés donde os tentarán con el mejor de los kanelbulle…
También te recomendamos visitar su campo de fútbol.
Que nadie se lleve las manos a la cabeza. No, no nos hemos vuelto forofos del fútbol, tranquis, seguimos en nuestros cabales.
Aún así os recomendamos que lo visitéis ¿Por qué?
1.- Porque el campo ocupa casi la totalidad de la isla en la que está ubicado.
2.- P`orque está rodeado de secaderos de bacalao, que cuando están llenos parece que fuera ropa colgada.

Vik, Haukland y Uttakleiv: las playas más icónicas de Lofoten

Cerca del pueblo de Leknes, se encuentran tres playas icónicas: Vic, Haukland y tras pasar un túnel, Uttakleiv.
No estamos exagerando cuando decimos que no os podéis perder la belleza salvaje de estos arenales.
Hay aparcamientos junto a las tres playas (el de Uttakleiv es de pago), por lo que suelen estar bastante concurridas. Por eso, nosotros preferimos venir a última hora de la tarde y quedarnos a dormir con nuestra furgo.
Y una vez que hemos plantado La Mertxe frente a la playa de Vic y aprovechando que en verano aquí el sol no se pone, hacemos una corta pero intensa caminata al pico Mannen que, con sus 400 metros de altitud, ofrece la mejor panorámica de las tres playas.
NI UN NORUEGO CON VARICES.
Que no os engañen esas aguas de color turquesa y esa arena tan fina y blanca de aspecto tan tropical. Estamos frente al Oceáno Atlántico en pleno Círculo Polar Ártico. AQUÍ, EL AGUA ESTÁ CONGELADA.
De verdad, tanto es así, que no creemos que exista ningún habitante en estas islas que tenga problemas de circulación sanguínea.
Ramberg: otra playa de aspecto tropical en pleno Ártico


La ruta continua por la panorámica y sinuosa carretera E10 (conocida como el Camino del Rey)
Llegamos a la playa de Ramberg, otra de esas con aspecto tropical en pleno Círculo Polar Ártico. Parece que, más o menos, hemos llegado a la mitad de nuestro recorrido por las islas.
Seguimos sintiéndonos abrumados por este paisaje que parece convertirse cada vez más abrupto.
Desde la playa los picos que se extienden hacía el sur parecen afilar todavía más sus cimas y volverse aún más escarpados. Así que, ¡vamos a comprobarlo!
¿POR QUÉ ESTE PAISAJE?
El archipiélago de las Lofoten está compuesto por aproximadamente 80 islas principales, aunque el número total de islas y rocas emergentes supera las 2.000, incluyendo islotes y pequeñas formaciones rocosas.
¿Pero por qué se siente una fuerza y energía tan especial aquí?
Quizá sea porque sus montañas están formadas por algunas de las rocas más antiguas del mundo. Se trata de rocas ígneas y metamórficas que tienen más de 3 mil millones de años, R-E-P-I-T-O, 3.000.000.000!!!(nuestro planeta tiene una antigüedad de algo más de 5 mil millones de años).
Quizá, porque su peculiar aspecto surgió debido a procesos tectónicos que elevaron el terreno hace aproximadamente 60 millones de años, cuando la placa tectónica euroasiática se separó de la placa norteamericana.
Sea como fuere, Lofoten es sin duda un lugar muy especial.
Ryten & Kvalvika Beach: una ruta circular que no te puedes perder


En esta remota bahía no podemos saltarnos una de las caminatas imprescindibles de las islas: La subida al Ryten y un baño en Kvalvika. ¿Os unís?
Desde la cima de Ryten, a 543 m, podemos presenciar una de las vistas más emblemáticas y dignas de fotografiar de las islas: la famosa playa de Kvalvika.
La playa se encuentra enclavada entre dos acantilados rocosos, formando un anfiteatro natural de arena dorada y aguas turquesas y heladas (perdonad que insista, pero ya me contaréis cuando metáis la puntita del dedo gordo y se os ponga morada…). Si alguna persona que nos lea, osada y valiente, quiere comprobarlo, es aquí 👉 RUTA CIRCULAR A KVALVIKA Y CIMA DE RYTEN
NETFLIX
Hay un documental en la plataforma que se llama “North of the Sun” donde dos amigos, provistos únicamente de sus tablas de surf y su espíritu aventurero, pasan nueve meses en una playa de una isla fría y deshabitada al norte de Noruega.
El documental no dice de que playa se trata, pero si habéis estado en Kvalvika, la reconoceréis rápidamente.
Hamnøy: el pueblo del salvapantallas de tu ordenador

El pueblo que aparece en el salvapantallas del ordenador luciendo varias casas rojas de pescadores sobre pilotes de madera con un fondo de picos escarpados, existe y se llama Hamnøy.
LAS FOTOGÉNICAS “RORBU”
Sabemos que la pesca se ha practicado desde la Edad de Piedra en Lofoten. A lo largo de los siglos, los cazadores han tenido asentamientos temporales en cuevas antes de que se construyeran las primeras cabañas de pescadores. A medida que las embarcaciones se desarrollaron, más visitantes llegaron para participar en la pesca de Lofoten. Por lo tanto, se necesitaba alojamiento para todos los pescadores visitantes.
Las primeras cabañas de pescadores,"rorbu", fueron construidas por el rey Øystein sobre 1120.
El origen de la palabra proviene de “Ror” que significa remar, y “bu” denota una pequeña casa. Por lo tanto, se trata de la casa en la que los pescadores viven mientras pescan a remo.
Construidas en madera sobre pilotes preferiblemente junto a la orilla para tener un acceso natural al mar, y típicamente pintadas de ocre y rojo, ya que eran los colores más baratos para mezclar, salvo en el pueblo de Nusfjord donde, curiosamente, están pintadas de amarillo.
Hoy en día, muchas de las antiguas cabañas rorbu han sido restauradas para alojar a los turistas que, manteniendo las tradiciones también vienen a pescar, esta vez nada de bacalao, sino las más bellas fotos del Ártico.
Si no subes a Reinebringen, no has estado en Lofoten

Con sus 448 metros de altura, Reinebringen no es la cima más elevada del archipiélago, pero si la más famosa y la más visitada. ¿Queréis saber por qué?
Es una ruta corta, pero empinada: algo más de 1 kilómetro y casi 450 metros de desnivel separan el pueblo de Reine de la cima.
El sendero discurre en todo momento por su parte trasera. Tras el primer escalón, viene el segundo, el tercero…. y así hasta 1978 escalones, R-E-P—I-T-O-, mil novecientos setenta y ocho.
Durante toda la ruta permanecemos ajenos al espectáculo que aguarda al otro lado de la montaña. Es sólo al final, una vez que llegamos a la cresta, cuando el impacto de la vista nos deja sin el poco aliento que nos queda.
Y si, a esto le sumamos que, gracias a que en verano el sol no se pone, podemos subir a horas intempestivas. Pues tenemos el combo perfecto: Estamos a solas frente a la espectacular luz dorada del Sol de Medianoche que baña las afiladas e innumerables montañas que se funden en el mar noruego.
Y no sabemos qué más deciros salvo que llevéis pañuelos de papel porque hasta al más impasible puede que se le saltan las lágrimas ante semejante estampa. Si queréis comprobarlo, es aquí 👉CASI 2000 ESCALONES PARA SUBIR A REINENBRINGEN.
LA ESCALERA NEPALÍ
Antes de que existiera esta escalera de piedra, a Reinebringen se subía por una empinada y escarpada ladera.
Pero el desgaste y la erosión causada por la gran cantidad de visitantes que vienen a por la imagen más famosa de las islas, hizo a los noruegos plantearse la siguiente solución: construir una escalera de piedra.
¿Y quiénes son especialistas en construir escaleras en áreas montañosas?
Efectivamente, los nepalís.
Así que, entre 2016 y 2020, los sherpas se encargaron de construir los escalones hasta la cima.
Mientras los subís pensad que podría ser peor, mucho más desalentador y exponencialmente más peligroso. Sin tropiezos, sin resbalones, sin barro, sólo tenemos que dar un sólido paso tras otro, tras otro, tras otro … hasta la merecida y ansiada recompensa.
Å: La primera letra del abecedario para despedir el último pueblo de Lofoten

Habéis leído bien. No le he dado a borrar mientras estaba escribiendo el nombre del pueblo.
Estamos en Å, la localidad con el nombre más corto del mundo.
Y aunque corresponda a la primera letra del abecedario, para nosotros es el último pueblo que visitamos de Lofoten. Y eso nos pone tristes. MUY TRISTES.
Vamos a echar de menos las cabañas sobre el agua, el sol que nunca llega a ponerse, esa naturaleza tan salvaje y ese olor…
UN OLOR QUE ALIMENTA
En el centro de Å cada verano hornean los famosos "cinnamon rolls" en un horno de piedra que data de 1844. Estas delicias salen de The Bakery que presume de hacer los mejores rollos de canela de toda la isla. No se me ocurre un sabor mejor para despedirnos de ti, Lofoten.



