Marqués de Riscal: la ciudad del vino
Marqués de Riscal no es una bodega más de Rioja Alavesa.
Puede que llegues por el vino.
O por esa silueta imposible firmada por Frank Gehry que rompe el paisaje de viñedos como si alguien hubiera decidido mezclar tradición y futuro «a lo loco».
Pero lo que no esperas es dormir como si fueras una reina, elegir entre cuatro restaurantes diferentes, relajarte en un spa entre viñedos o recorrer una bodega con más de un siglo de historia.
Marqués de Riscal es una experiencia en si misma y hoy te invitamos a conocerla.

Por qué todo el mundo habla de Marqués de Riscal

Lo has visto mil veces.
Seguro.
Pero da igual.
No importa cuántas veces lo hayas visto en fotos.
O cuantos reels hayas guardado con la intención de venir algún día.
Cuando tomas la última curva antes de llegar a Elciego y Marqués de Riscal y aparece ante ti, siempre pasa lo mismo:
silencio, ojos bien abiertos… y ese pequeño “wow” que se te escapa sin darte cuenta.

Su silueta imposible, diseñada por Frank Gehry, rompe con todo lo que uno espera encontrar entre viñedos.
Pero lo curioso es que no desentona.
Aquí, la modernidad acompaña a la tradición.
Porque bajo esas formas de titanio late una historia centenaria, calados excavados en la roca y una forma de entender el vino que lleva generaciones perfeccionándose.
Y eso, en Rioja Alavesa, no es poca cosa.
Visita a la bodega: entre tradición y vanguardia


Visitar Marqués de Riscal es moverse entre dos mundos que, sorprendentemente, encajan a la perfección.
Por un lado, está el edificio de Gehry, que parece una escultura más que una bodega.
Por otro, los calados subterráneos y las bodegas tradicionales, donde el tiempo se mide en barricas y botellas y nunca en relojes.
Durante la visita, recorres ese contraste: arquitectura de vanguardia arriba, historia líquida bajo tierra.
Y entre medias, el proceso del vino explicado sin prisas, con ese punto de orgullo que tienen las cosas bien hechas.
Aquí entiendes que Rioja Alavesa no es solo paisaje.
Es cultura.

Si estás organizando tu escapada, puedes elegir entre tres visitas diferentes a la bodega. Puedes echar un vistazo a la experiencia que mejor se adapte a ti aquí 👉 visita a Marqués de Riscal

Nosotros hicimos la Visita I, y la verdad es que nos pareció súper completa para una primera toma de contacto:
- Recorrido por la bodega centenaria (fundada en 1858) y el viñedo en Elciego
- Cata de tres vinos: Marqués de Riscal Verdejo Sobre Lías Finas, Arienzo Crianza y Marqués de Riscal Reserva
- Un picoteo de chorizo y salchichón riojanos (que entra peligrosamente bien 😏)
- Duración aproximada de 90 minutos
Una forma muy fácil de entender lo que hay detrás de cada botella… y de empezar a saborear Rioja Alavesa como se merece.
Dormir en Marqués de Riscal: una experiencia entre viñedos


Dormir aquí no es solo dormir.
Es abrir la puerta de la habitación y quedarte unos segundos mirando alrededor, como intentando asimilarlo todo:
Un baño más grande que muchas casas, paredes de mármol, una bañera que parece una «infinity pool», ducha, zona de vestidor, las vistas a la obra de arte de titanio desde la ventana…
¿Y la cama?
Mención aparte necesita esa cama que te abraza.
Desde el primer momento en el que te dejas caer en ella, sabes que vas a dormir como si volvieses a ser un bebé.

Porque este no es un hotel cualquiera.
Se nota en los detalles, en la luz, en cómo todo está pensado para que te sientas en un lugar especial sin necesidad de exagerarlo.
Así que si puedes, quédate.
Porque dormir en Marqués de Riscal, es otra historia.
Es despertarte rodeado de viñedos, con la luz entrando suave y el silencio justo para alargar el momento un poco más.
El hotel, integrado dentro del complejo, convierte la escapada en algo más especial: menos “visita” y más experiencia.
Ideal si buscas darte un capricho o celebrar algo sin necesidad de inventar excusas.
Porque sí, hay sitios que merecen quedarse un poco más de tiempo 👉 Reserva aquí tu habitación en Marqués de Riscal
Comer en Marqués de Riscal: mucho más que un restaurante
En Marqués de Riscal no hay una única opción, sino varias formas de sentarte a la mesa… y todas tienen sentido según el momento.
Tú decides cómo quieres vivir la experiencia.
Si te apetece algo especial, el restaurante gastronómico, bajo la dirección del chef Francis Paniego, es ese plan que se disfruta sin prisas: producto de la zona, técnica y ese punto creativo que eleva cada plato sin perder la esencia.


Pero aquí no todo es mantel largo. También puedes bajar el ritmo en espacios como el 1860 Tradición, donde la cocina vasco-riojana se presenta con un aire más cercano, o dejarte llevar por algo más informal en la vinoteca & bistró, perfecta para una copa de vino con algo ligero y buenas vistas.

Y si lo que te pide el cuerpo es algo más auténtico, el Asador Torrea recupera esa esencia de parrilla y producto local, de los de verdad, sin artificios.
Porque al final, aquí no se trata solo de comer bien (que también).
Se trata de elegir el momento… y acompañarlo con una buena copa de Marques de Riscal y con las croquetas de Echaurren (la que avisa no es traidora)
Spa y experiencia vinoterapia

Y luego está ese momento en el que decides parar.
El SPA de vinoterapia es justo eso: una pausa.
Tratamientos basados en la uva, espacios pensados para desconectar y esa sensación de “esto no me lo esperaba, pero lo necesitaba”.
Después de recorrer 👉 los pueblos más bonitos de Rioja Alavesa o patear viñedos, no suena nada mal, ¿no?
Este SPA es un espacio de vinoterapia firmado por Caudalie.
Aquí, los tratamientos aprovechan las propiedades de la vid y la uva, ricas en antioxidantes y polifenoles, para hidratar, regenerar y revitalizar la piel.
Masajes, envolturas, tratamientos faciales… incluso baños en barrica.
Sí, has leído bien.
Todo dentro de un espacio de más de 1.400 m² con piscina interior, hammam, jacuzzi y zonas pensadas para desconectar y cuidarte.
Puedes ver todos los tratamientos y experiencias aquí 👉 spa de vinoterapia de Marqués de Riscal
¿Merece la pena venir a Marqués de Riscal?

Depende de lo que estés buscando en Rioja Alavesa.
Si te apetece vivir algo diferente, más auténtico y con ese punto especial que mezcla arquitectura, vino, gastronomía y relax…
Entonces sí, merece la pena.
Marqués de Riscal es toda una ciudad del vino.
Es uno de esos lugares donde puedes pasar varias horas sin darte cuenta.
O incluso convertirlo en el centro de tu escapada.
Puedes limitarte a hacer la visita y seguir tu ruta.
O puedes quedarte a comer, alargar la sobremesa, reservar el spa… y dormir como si fueras la mismísima Maria Antonieta.
A mi, en particular, solo me gustaría aprovechar este espacio para recordar que el 20 de abril es mi cumpleaños.
Consejos prácticos para visitar Marqués de Riscal

Reserva con antelación, sobre todo en fines de semana
Consulta bien los tipos de visita (no todas incluyen lo mismo)
Valora quedarte a dormir si quieres vivirlo sin prisas y disfrutar del lujo de un hotel de 5 estrellas.
Combínalo con otros planes cercanos como 👉 las mejores bodegas de Rioja Alavesa.
Evita las horas punta si quieres una experiencia más tranquila
Guarda esto, porque lo vas a querer recordar cuando estés planificando tu escapada.
Aquí tienes la 👉 guía completa de Rioja Alavesa



